Yoga Barcelona

Diario de Formación de Profesores Hot Vinyasa Yoga: Semana 2 de 4

08 de noviembre, 2015

Estamos en la mitad del curso y puedo sentir los efectos positivos de la formación de profesores Hot Vinyasa Yoga desde la primera semana. He notado cambios significativos en mi fuerza física y en la de mis compañeros yoguis. En dos semanas, hemos dado pasos agigantados en nuestras prácticas que muchos han estado luchando por años para alcanzar. Practicar yoga seis días a la semana sin duda representa una gran parte de esto, pero el conocimiento, la disciplina y el iluminamiento cuentan para la mayoría de las mejoras, al menos en mi caso. Ahora me doy cuenta que el yoga es mucho más que la práctica de asanas y “Ommmmms.” Es un estilo de vida, un modo de pensar y una manera constante de empujarte a estar más cerca de nuestra verdad y encontrar la felicidad que vive en nosotros. Conocer el yoga va más allá del estudio o las páginas de un libro; saber yoga es conocer el mundo y a nosotros mismos de una manera diferente. Me he dado cuenta de otros cambios enormes en mí misma a medida que continúo en este viaje, incluyendo la profunda fortaleza de seguir sin miedo buscando mi verdad y mi camino.

En las pasadas dos semanas, me he dado cuenta que no tengo ni idea de lo que voy a hacer con mi vida después de que se termine el curso, lo más sorprendente es que estoy 100% bien con esto. Si conocieras la control freak que soy y que cada vez discuto el “próximo paso” conmigo, sabrías que ya tendría mis próximos diez pasos planificados desde hace años. Esta es la única vez en mi vida, que yo recuerde desde mi infancia, que no tengo un plan. A pesar de que, a los 10 años de edad, estaba segura de que en 8 cortos años me iría a la universidad de Derecho de Harvard a convertirme en una abogada de defensa criminal. Mirando ahora hacia atrás, conocer mis planes nunca ha sido realmente mi plan. Sé lo que puedes estar pensando. No, mis padres nunca restringieron mis sueños o me dijeron qué carrera tuve que seguir o a que escuela tenía que ir. Pero siempre tenía la presión de vivir el “sueño.” El sueño de mi padre significa tener seguridad financiera, ser dueño de su casa sin un pago de hipoteca, y tener suficientes inversiones a la jubilación anticipada. Esto es lo que quiero también, ¿verdad?

El yoga y la formación de profesores hot vinyasa yoga me han mostrado algo de lo que había estado ciega antes: no necesito esas cosas para ser feliz o vivir el “sueño”. Para un hombre de Dios, yo estoy ¡viviendo el sueño! tengo 23 años, vivo en Barcelona, persigo mis pasiones y aprendo acerca de mí misma ¿qué más podría desear? He comenzado a darme cuenta de que cada día puede ser otro día viviendo el sueño, si puedo realmente reconocer que es lo que me hace sentir feliz y satisfecha – independientemente del pago. Vivir la propia verdad es mucho más gratificante que vivir el sueño de alguien más.

Ya tengo un título profesional y debo bastante dinero de mis estudios. El plan siempre ha sido cuatro años más, un doctorado, sin mencionar los préstamos estudiantiles por acumular antes de que pueda decir que estoy hecha. ¿Pero por qué? Ahora vamos a dejar una cosa clara aquí, no estoy renunciando a la educación superior y a la escuela de posgrado debido a mi visión renovada. En cambio, me estoy tomando esta idea, la iluminación, y el autodescubrimiento, para redirigir mis esfuerzos en averiguar qué carrera verdaderamente pueda hacerme feliz. Estoy dejando al universo tomar las riendas hasta que tenga una mejor idea de lo que pueda ser. La única fuerza a la que estoy dejando influenciar mi camino en este punto, es la fuerza divina. Algunos lo llaman Dios, algunos la llaman destino, otros la llaman coincidencia. Con algo de miedo en mi corazón y preocupación en mi cabeza, estoy dejando el control de mi vida a la mas impredecible fuerza de la naturaleza.

Esto es lo que la segunda semana significo para mí: dejar ir. Dejar ir mis nociones preconcebidas de lo que “debería” hacer. Dejar ir de mi deseo de controlar los resultados en mi vida. Dejar ir el bagaje que he estado esperando durante tantos años. Dejar ir de las verdades de la gente para que yo puede encontrar la mía. Dejar ir un montón de lágrimas y la agitación en medio de la práctica de asanas. Y dejar de lado las personas, cosas y hábitos que ya no me sirven.

Puede parecer una locura creer que he experimentado todos estas revelaciones y resoluciones en apenas dos semanas, pero no se puede descartar el inmenso efecto esta formación puede tener a una persona. Estoy mejor de lo que he estado en muchos años; más feliz, más sana, más segura, más libre, más exitosa y sobretodo más en paz. A mitad de camino más dichosa que cualquiera, sólo puedo imaginar lo que las siguientes dos semanas traerán.

¡Bienvenida semana tres!

Namaste.

Meagan Klein – Nueva Profesora de Hot Vinyasa Yoga

¿Que pasará en las semana 3 de la formación de profesores Hot Vinyasa Yoga? sigue la experiencia de Meagan

Traducido: María Cárdenas

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