Yoga Barcelona

Reiki: del inconsciente al estado consciente (Parte II)

Si no has leído la primera parte sobre Reiki que publicamos hace una semanas te invitamos a hacerlo: Reiki: mens sana in corpore sano.

Reiki, palabra japonesa compuesta por Rei “universal o sin límites” y Ki “energía vital”; Es una técnica de curación milenaria, redescubierta por Mikao Usui sensei, monje budista laico y maestro espiritual de la ciudad de Kioto Japón (1922).

Forma parte de la gama de terapias energéticas como la acupuntura, el Shiatsu, la medicina ayurvedica, etc. Su propósito es liberar los bloqueos energéticos del cuerpo humano para reestablecer el equilibrio físico, mental, emocional y espiritual.

La práctica del Reiki consiste en la canalización de energía universal o espiritual para armonizar el cuerpo, la mente y el espíritu, ayudando a los pacientes a estar sanos y equilibrados, puede ser utilizado para dolencias físicas, como también para lograr armonía.

A través de la imposición de manos por los diferentes puntos energéticos del cuerpo humano o chakras, el terapeuta Reiki logra canalizar la energía universal quien de forma inteligente y consciente se encargará de llegar al punto exacto requerido por el paciente.

Es un poderoso instrumento para ayudar al progreso espiritual de la humanidad, progreso que está en estrecha relación con la buena salud. También es importante recalcar que Reiki es un medio de logro evolutivo para quien lo recibe.

El creador es amor, y todo aquello de lo que tenemos conciencia es un infinito número de formas de esta manifestación, ya sea un planeta o un grano de arena, un hombre o la forma de vida más inferior. Podemos Darnos una idea de esta concepción, pensando en nuestro creador como en un sol de amor benéfico y resplandeciente, de cuyo centro irradian infinitos rayos en todas las direcciones de los cuales nosotros y  todo de lo que tenemos consciencia formamos parte de él. “Nos encontramos todos en el mismo sendero. Somos compañeros de viaje en camino hacia la perfección”.

Nuestro breve paso por la tierra, que conocemos como vida, no es más que un momento en el curso de nuestra evolución, como un día en el colegio lo es para toda la vida; y aunque por un momento solo veamos y entendamos ese único día, nuestra intuición nos dice que nuestro nacimiento estaba infinitamente lejos de nuestro principio y que nuestra muerte esta infinitamente lejos de nuestro final. Nuestras almas, que son nuestro ser, son inmortales, y los cuerpos de los que tenemos consciencia son temporales, meramente como caballos que nos llevaran en un viaje o como un instrumento que utilizaremos para hacer un trabajo dado.

Mientras nuestra alma y personalidad estén en buena armonía, todo es paz y alegría, felicidad y salud. Cuando nuestras personalidades se desvían del camino trazado por el alma, o bien por nuestros deseos mundanos o por la persuasión de otros, surge el conflicto. Este conflicto es la raíz de la infelicidad y la enfermedad.

Nuestras dificultades existenciales y de salud, comienzan precisamente en la disociación entre el Alma y la personalidad, de ahí la génesis de las enfermedades según Bach, quien define la enfermedad de la siguiente forma “La enfermedad es un conflicto entre Alma y mente”. El Alma es fuente  de salud y virtudes curativas, la salud por lo tanto dependerá de que la personalidad sea capaz de recepicionar y guiar el mensaje curador del alma.

El conocimiento del propósito de nuestra alma y la aceptación de ese conocimiento será el alivio de nuestras angustias y sufrimientos terrenales. Es entonces aquí donde Reiki  tiene un rol definitorio, ya que representa al instrumento que va a facilitar y permitir la apertura de aquellos canales sutiles a través de los cuales nos contactamos con la voz del Alma. Entre estos canales se encuentran los chakras, centros energéticos que controlan el flujo de Fuerza Vital Universal; la palabra chakra viene del sanscrito y se traduce como “rueda”, para referirse a las ruedas de energía del cuerpo etéreo que da vida a una parte de nuestro cuerpo físico. Cada chakra es responsable de suministrar energía a partes específicas de nuestro cuerpo. Todas nuestras emociones de negatividad como el odio, los nervios, el estrés, la envidia, el orgullo, el apego a las cosas materiales, etc. Bloquean el funcionamiento normal de los chakras o centros energéticos y a su vez por esta razón se bloquea también, el buen funcionamiento de nuestro organismo, motivo por el cual surgen la mayoría de las enfermedades que conocemos, tanto a nivel físico como psíquico. Entonces para mantener los chakras equilibrados hay que poner en funcionamiento un óptimo flujo de energía para que se puedan abrir y girar de manera fluida, hay muchas maneras de conseguir la alineación y desbloque de nuestros chakras, pero a mi parecer el Reiki, como también la práctica constante y consciente de yoga serían las más efectivas.

Hawayo Takata (maestra Reiki), describe al Reiki como algo similar a las ondas de radio, no las podemos ver, pero sabemos que están en todas partes. Cuando encendemos una radio automáticamente se sintoniza con las ondas y comenzamos a captar una señal, y esa señal llega a nosotros en forma de audio. Del mismo modo la Fuerza de Vida Universal Reiki, está en todas partes, aunque no podamos verla con nuestros ojos, en el momento que tomamos una terapia de Reiki sintonizamos con esta energía y somos capaces de aprovecharla al máximo.

Para concluir podríamos decir que Reiki es inmortal como la energía, ya que Reiki es energía consciente, y nosotros estamos cada vez más consientes. Si observamos la evolución de un ser humano notaremos que es el viaje del inconsciente al estado consciente. La energía tiene memoria, y es esta memoria la que nos permite evolucionar. Saber es recordar, siempre ha existido la sanación o el reequilibrio a través de la intención.  Reiki es una forma actual de definir la sanación, ser más consciente o la capacidad de equilibrar con la transmisión de la energía o información, es una técnica energética y emocional de la psicología transpersonal.” Reiki o la terapia de la intención será la base de la nueva medicina cuántica” (extracto del libro Reiki, Historia y Evolución de Alejandro Tebar).

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